LIDER LOGISTICO: David Felipe Gil Morales
Resumen
Entre los derechos humanos básicos,
reconocemos la seguridad como un aspecto que en la actualidad despierta
preocupación personal, institucional y social por su deterioro. El objetivo en
esta investigación radica en explorar la situación de los jóvenes ante la
inseguridad urbana, por conocer que primariamente estos actores son sindicados
como autores de la criminalidad, y queda relegada su victimización. En este sentido,
se trabajó con adultos: para indagar cuáles eran las representaciones sociales
sobre el papel de los jóvenes en materia de acciones delictivas, y con jóvenes:
sobre su situación de víctimas de delitos, los efectos producidos y sus estilos
de afrontamiento, a partir de la administración del Cuestionario de Inseguridad
Urbana (CIU). Se complementó esta información con resultados sobre la
construcción personal y social del miedo, acerca de la probabilidad de ser
víctima de delitos, vivenciada por un grupo de jóvenes de una escuela de la
ciudad de San Luis, ubicada en una zona periurbana. Las muestras las
constituyeron adultos y jóvenes de diferente sexo, estos últimos pertenecientes
al nivel secundario y universitario, quienes fueron comparados con pares de
diferentes localidades en la última etapa de investigación. Las conclusiones
obtenidas se asocian con el papel de las instituciones, la incidencia de los
medios de comunicación en la proliferación del sentimiento de inseguridad
urbana que presentan quienes no han sido víctimas de delitos, la mayor
vulnerabilidad de las mujeres frente a sus pares del sexo masculino y la
necesaria participación del Estado en el reconocimiento de los jóvenes como
potencialmente vulnerables ante el delito.
Metodología
La investigación ha sido de tipo
exploratorio y comparativa a partir de una muestra total de adultos de ambos
sexos, conformada por 144 padres y personas de la comunidad barrial,
pertenecientes a la zona de influencia del centro educativo de un barrio periurbano
de la ciudad de San Luis. A ellos se les entregó un cuestionario, creado con
fines específicos, el cual se aplicó en forma individual. La muestra de jóvenes
estuvo conformada por 77 mujeres y 41 varones, asistentes al nivel polimodal de
la misma institución escolar, a quienes se aplicó, en forma individual, un
cuestionario creado con base en los objetivos propuestos. Se integró este
estudio con la información obtenida a partir de anteriores experiencias
relacionadas con la situación de los jóvenes frente al delito. Momento en que
se investigó sobre personas con edades comprendidas entre los 16 y 24 años, de
la ciudad de San Luis, que hubiesen sido víctimas de algún delito contra la
propiedad. A este grupo y al control (formado por 125 jóvenes no víctimas) se
les entregó el CIU (Cuestionario de Inseguridad Urbana) (Vuanello, 2002) 2
Ídem. 3 Resultados pertenecientes a la Tesis de Maestría en Psicología Clínica,
Orientación Cognitivo-Integrativa, año 2002, Roxana Vuanello. Este instrumento
fue construido como material que supliera la ausencia de herramientas de
medición específica. Durante un segundo momento se amplió la muestra a 922
jóvenes, en edades similares a las trabajadas, a efectos de validar desde lo
metodológico dicho instrumento. En una tercera etapa se conformó una muestra de
jóvenes de edades similares a las trabajadas anteriormente, constituyendo un
grupo de 200 individuos, con distinta procedencia geográfica, a fines de
evaluar la incidencia de la variable lugar de residencia en el estudio de la
inseguridad y su relación con los jóvenes
Objetivo
general
–
Analizar la percepción de inseguridad que experimentan los jóvenes ante el
contexto comunitario y el escolar.
Principales
resultados
En relación con las representaciones
de adultos sobre los jóvenes Los resultados fueron subdivididos en dos muestras
diferenciadas por sexo, en donde prevalecían las respuestas que identificaron a
los jóvenes en su condición de víctimas de delitos (33 hombres y 69 mujeres).
En relación con cuáles eran las causas que favorecían alcanzar ese carácter, en
la muestra de varones, el 78,78% atribuyeron el ser víctimas al consumo de
alcohol y drogas; el 75,75%, porque pueden ser golpeados por otros jóvenes.
Consideraron, además, la falta de asistencia a las escuelas, así como la
ausencia de formación laboral rápida (43%), como factores predisponentes a
sufrir acciones delictivas. En el caso de la muestra de mujeres, el 68,11%
señalaron que los jóvenes son víctimas por falta de control policial, y además porque
el Estado se ocupa poco de ellos, mientras que el 43,47% marcaron que algunas
veces son víctimas por no concurrir a las escuelas, y 36,23% por tener
demasiado tiempo libre. Al identificar, en menor número, la factibilidad de que
los jóvenes sean autores de actos antijurídicos, un 70% de los hombres y un
62,31% de las mujeres sostienen que los jóvenes no son arrestados por ser
menores para la ley penal y esta condición favorece la ilegalidad.
Aportes a su
investigación
Reconocemos
el gran aporte a nuestra investigación ya que la seguridad es un aspecto que en
la actualidad despierta preocupación personal y la comunidad universitaria en
general y el objetivo en esta investigación radica en explorar aquella
situación de nuestra comunidad ante la inseguridad urbana que es a lo que nos
vemos enfrentados.
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